Bienvenido a la Casa del Bosc

La Casa del Bosc nace de una afición convertida en pasión por el Pastor Alemán que empieza en 1984 cuando llega a mis manos Net, mi primer Pastor Alemán.
Es precisamente él quien me "engancha" de forma ya permanente a la mejor raza canina del mundo. Inmediatamente se convierte en uno más de la familia, siendo el compañero y amigo perfecto de todos, incluido del terremoto de mi hijo que nace cuando Net lleva ya cuatro años entre nosotros. Mi hijo sigue convencido que Net ha sido el mejor amigo que ha tenido nunca, y yo creo que Victor ha sido a su vez el mejor amigo "humano" de Net.
Net fue adiestrado al año y medio y unido al hecho de ser un perro muy sociable, jamás nos creo ningún problema en nuestra vida cotidiana.
Cuando decidimos criar Pastores Alemanes, y precisamente en base a esa especial relación, nos marcamos unas metas muy claras que cumplir y que intentamos mantener día a día.
Partiendo siempre de ejemplares sanos, libres de displasia, buscamos siempre en nuestros cruces el cumplimiento estricto del estandar del Pastor Alemán, tanto en lo concermiemte a su morfología como en lo más importante, el caracter.
El caracter del Pastor Alemán, su serenidad, su seguridad y su fuerte personalidad, es precisamente lo que ha convertido a esta raza en la Reina de las razas caninas, y es también el motivo de que quienes hemos tenido la suerte de convivir con uno de ellos, no entendamos nuestra vida sin él.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Entrenando "a tope"


Ya estamos en Septiembre y por suerte ha aminorado ya el calor y los entrenamientos de rastreo se hacen más llevaderos.

Seguimos trabajando duro con nuestra Diva y estamos disfrutando de lo lindo. A Diva le gusta la disciplina del rastreo y juntos nos lo estamos pasando increíble.

El grado de exigencia de los trabajos va aumentando y las pistas trazadas son cada vez más largas y complejas, y lejos de desfallecer cada vez parece encontrarse más a gusto y más concentrada en su cometido.

Este pasado 11-S estuvimos entrenando cerca de Moiá donde pudimos disponer de campos muy grandes y homogeneos, que nos permitieron un gran trabajo y donde de nuevo Diva "se salió" deleitandonos con un espectacular trabajo en una enorme y complicada pista.

Se que soy un romántico empedernido, pero al marcar el último objeto con el que finalizaba el trazado, no pude evitar la piel de gallina.


No hay comentarios: